Triduo de Difuntos

 El 11 de noviembre de 2020, la Real cofradía penitencial del Santísimo Cristo Despojado, Cristo Camino del Calvario y Nuestra Señora de la Amargura de Valladolid, celebro su tradicional "Misa de Difuntos.

Este año de 2020, debido a las excepcionales circunstancias acaecidas  como consecuencia de la "Pandemia de la Covid19",  las celebraciones conmemorativas de la Pasión, muerte y resurrección de Cristo, debieron celebrarse bajo medidas de restricción y confinamiento por el elevado número de víctimas mortales de la "Pandemia".

Este hecho puntual y de marcado carácter doloroso, impulso a la Real cofradía penitencial del Santísimo Cristo Despojado, Cristo Camino del Calvario y Nuestra Señora de la Amargura de Valladolid, a convertir el habitual tributo a los difuntos, en un Solemne Triduo que honrase a todos los fallecidos durante este ultimo año.

Para tal solemnidad, La Cofradía, realizó un montaje extraordinario e inédito con las sagradas imágenes de Cristo Despojado y Nuestra Señora de la Amargura en el altar mayor de la Iglesia parroquial de San Andrés Apóstol de Valladolid, sede canónica de la cofradía












































































"Yacentes" Valladolid.

 Cristos Yacentes.

En Valladolid, cuna de la escultura policromada en madera y cumbre de la escuela Castellana, encontramos maravillosas pruebas de la magia extraída de las gubias de los grandes escultores de los siglos XVI y XVII


"Yacente de San Pablo"
(Gregorio Fernández h.1610)




"Santo Entierro"
(Juan de Juni 1541-1545) 



"Yacente de San Miguel"
(Gregorio Fernández 1630)





"Yacente del Museo Nacional de Escultura de Valladolid"
(Gregorio Fernández 1627)



"Yacente de Santa Ana"
(Gregorio Fernández 1634)



"Yacente San Pablo, Retablo"
(Gregorio Fernández 1613)





Castillo de Torrelobatón, Valladolid


 


 

En 1392 Alfonso Enríquez, futuro Almirante de Castilla, compra Torrelobatón y consigue la licencia de Juan II para edificar un castillo. La construcción debió comenzar en el primer cuarto del siglo XV. Su heredero, Fadrique, pierde la propiedad por apoyar a los Infantes de Aragón frente a Juan II, que la transfiere a Alonso Pérez de Vivero; y no la recupera hasta 1455, cuando regresa del exilio perdonado por Enrique IV. Construye entonces un nuevo castillo señorial aprovechando el existente.

Los daños sufridos por la fortaleza en pretiles, almenas y puerta de entrada durante la Guerra de las Comunidades se reparan en 1538. Es destacable señalar que desde Torrelobatón salieron las tropas de Padilla camino de la derrota de Villalar.

 


La titularidad del castillo ha permanecido en manos de la familia Enríquez hasta el siglo pasado: sus escudos campean en la torre del homenaje. Actualmente pertenece al Ministerio de Agricultura que lo destinó a silo durante la segunda mitad del siglo pasado.

 






El majestuoso castillo, arquetipo de la Escuela de Valladolid, se alza sobre su planta cuadrada dominando el valle del Hornija. Formó parte de un cinturón defensivo que cercaba la villa y del que aún se conserva una de las puertas en la plaza Mayor.

 
 








 
 
 

El patio de armas, cuadrangular, se halla flanqueado en 3 de sus ángulos por cubos cilíndricos, y una torre del homenaje cúbica en el cuarto; su planta baja es la parte más antigua y el tramo más alto de la torre, que contaba con un acceso desde los adarves, es un claro ejemplo de la Escuela de Valladolid, así como el almenaje.